1 ¿Qué es el teletrabajo?
El teletrabajo es una fórmula de trabajo mediante la cual el profesional opera independientemente de su localización, sea desde su domicilio o desde un centro especializado, a tiempo completo o parcial. Esta concepción del trabajo aporta muchas ventajas en determinadas actividades, tanto a las empresas como a los trabajadores. El teletrabajo está directamente vinculado a las nuevas tecnologías de la información, que permiten diferentes posibilidades de intercambio de documentos e informaciones. Así, hoy en día, la cercanía física ya no es imprescindible para realizar muchas de las tareas que necesitan llevar a cabo las empresas. El teletrabajo está también relacionado con la creciente necesidad, por parte de las empresas, de poseer servicios externos que permitan reducir los gastos fijos.
2 ¿Cuáles son las ventajas del teletrabajo?
Gracias al teletrabajo, las empresas y los profesionales tienen la oportunidad de potenciar sus particularidades. Asimismo, muchas empresas pueden reducir gastos al asignar tareas puntuales a profesionales del teletrabajo. De este modo, las compañías pueden prescindir de determinadas infraestructuras que generarían costes superfluos. Para la empresa, el teletrabajo aporta también otros beneficios económicos, como son el ahorro de espacio en la oficina y el incremento de la productividad, ya que se remunera el trabajo por tiempo real productivo o tarea realizada. Por otra parte, está demostrado que los teletrabajadores mejoran su rendimiento al poder planificar y organizar su trabajo personalmente.
3 ¿Qué efectos tiene el teletrabajo en la organización del trabajo?
El teletrabajo como modo operacional desempeñará un papel relevante en la evolución de las organizaciones de trabajo. Posibilita a las empresas reducir sus infraestructuras, maximizando la inversión en la actividad propia, llevándolas a concentrarse en sus ventajas competitivas. Además, la contratación de teletrabajadores especialistas para trabajos concretos permite adoptar una concepción de la empresa centrada únicamente en tareas, procesos y objetivos. Por otra parte, la empresa camina hacia un contexto más dinámico y descentralizado.
4 ¿Es necesario algún requisito especial o algún título para teletrabajar? ¿Quién puede teletrabajar?
El teletrabajo no es más que una forma diferente de relación entre empresas y trabajadores. Por lo tanto, el trabajador no necesita ningún título o diploma específico para ser teletrabajador. En realidad, el teletrabajador es un profesional en cualquier área de actividad de una empresa (secretaría, administración, informática, ventas, etc.), como si de trabajo presencial se tratara, sólo que opera a distancia. Así, los teletrabajadores se benefician de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información, tanto en el campo de la comunicación en general como en el de las herramientas informáticas específicas para cada profesión. Por lo tanto, el aprovechamiento de los beneficios de la tecnología es el rasgo común que comparten todos los teletrabajadores. Por otra parte, las especificidades del teletrabajo facilitan el acceso al mercado laboral de profesionales independientes que difícilmente podrían conseguir una situación laboral estable. El teletrabajo ignora aspectos como situación, edad, familia o lugar de residencia, al mismo tiempo que abre nuevas oportunidades para parados de larga duración o discapacitados físicos, por ejemplo.
5 ¿Cuáles son las diferencias entre un teleempleado y un teletrabajador autónomo?
Un teleempleado sigue estando empleado por una o varias empresas. Presta sus servicios desde su propio entorno, el hogar o un centro público, sin desplazarse a los centros de trabajo de la empresa, pero siendo miembro de la plantilla de la misma. Un teletrabajador autónomo ha optado por una nueva forma de desarrollo profesional. Él mismo constituye su propia empresa y ofrece sus servicios en competencia con los demás teletrabajadores. Calidad del trabajo, profesionalidad y cumplimiento de plazos son factores determinantes para forjarse una cartera de clientes.
6 ¿Dónde se consigue un teletrabajo?
El mercado del teletrabajo en España se está estructurando. Cada vez aparecen más iniciativas que intentan conectar la oferta de los teletrabajadores con las necesidades de las empresas, profesionales e instituciones. Agoratel.com es una de ellas, que además ofrece herramientas útiles para que la relación entre empresas y teletrabajadores sea más fluida, coordinada y segura. También están creándose las primeras empresas que ofrecen toda una gama de servicios administrativos y de gestión, basando su estrategia en el teletrabajo. Central de Teletrabajo S.L. es una de ellas: una empresa vinculada a agoratel, que cuenta con una importante base de teletrabajadores cualificados, ofreciendo una amplia gama de prestaciones garantizadas. Sin embargo, para encontrar un teletrabajo es imprescindible tomar iniciativas personales: por ejemplo, buscar en Internet, entrando en los foros que ofrece este medio, en anuarios de empresas, en asociaciones... En ultima instancia, podría resultar de gran utilidad contactar directamente con empresas del sector en el que opera el teletrabajador, presentándo sus especificidades y ofreciendo sus propios servicios.
7 ¿Cómo y cuánto cobrar?
Al contrario de lo que ocurre con el teleempleado que, al seguir siendo un empleado, trabaja según un contrato como cualquier trabajador presencial, el teletrabajador autónomo opera con un contrato específico para cada trabajo. Es importante destacar que el teletrabajador negocia con la empresa contratante las condiciones y los términos de pago para cada tarea. En esta negociación, se tendrán en cuenta las características del trabajo a realizar, por lo que es importante que el teletrabajador disponga de una descripción precisa del trabajo, para realizar así su oferta económica. Otros aspectos a tener en cuenta son las demandas específicas y la relación comercial que tal vez ya exista entre teletrabajador y empresa, así como la situación de la competencia, etc. En la práctica, en el momento de proponer un precio, el teletrabajador tiene que conocer el valor que este tipo de servicios poseen en el mercado. Para ello, es necesario consultar otras ofertas similares o informarse en empresas de trabajo temporal. Además, el teletrabajador, debe estimar los costes de realización del trabajo, tanto fijos como variables, y aplicarles un margen comercial que le parezca aceptable para él y la empresa. En el momento de pasar el presupuesto, es preferible hacerlo a través de un escrito que además haga referencia a los objetivos del trabajo y los criterios de cumplimiento (fecha de entrega, número de hojas a devolver, etc.). Este presupuesto podrá ser firmado y devuelto por la empresa para confirmar la aceptación de los términos acordados. Una vez cumplido el trabajo, el teletrabajador emite la factura correspondiente, aplicando en ella los impuestos y retenciones según marca la ley. Las facturas le servirán también para hacer las declaraciones de impuestos y de renta a las que está obligado. El cobro en buenas condiciones será facilitado por la calidad de los intercambios entre la empresa y el teletrabajador y la entrega del trabajo de acuerdo con los criterios requeridos. Un presupuesto escrito detallado servirá de ayuda en caso de discrepancia. Los sistemas de pago son variados, aunque los más corrientes se realizan a través de talón o por transferencia bancaria. Los plazos de pago también forman parte de la negociación y los términos acordados deben figurar sobre el presupuesto.
8 ¿Afecta el teletrabajo a nuestro entorno social?
Las repercusiones sociales de la implantación del teletrabajo como modo operacional en nuestro entorno laboral son múltiples. - Reduce de manera drástica los desplazamientos, tanto en vehículo privado como público, para acceder al puesto de trabajo. Al ahorro individual subsiguiente se añade la mejora inmediata del medio ambiente. La polución atmosférica se reduce y mejoran las condiciones de tráfico. - El uso del suelo urbano es menos necesario para la edificación de oficinas, conllevando, por ejemplo, la posibilidad de dedicar parte del mismo a uso publico. - Aporta cambios en las relaciones personales y familiares, permitiendo adaptarse mejor a las necesidades individuales. Esta adaptación se refleja en un incremento de la calidad de vida.